Por eso, y para que tu carne te quede siempre suavecita e hidratada, te compartimos lo siguientes consejos, que seguro harán de la textura de tus platillos algo memorable.
1. La compra: el lugar en donde adquieres tu carne es el primer paso a considerar. Es importante que busques un establecimiento con los mejores estándares de calidad y refrigeración, para que siempre compres carne en las mejores condiciones.
2. El corte: procura que el corte de tu carne sea realizado por un tablajero, nombre que reciben los expertos en cortes, pues al realizarlo éste debe ser en dirección de la fibra; cuando no sucede así, la carne de se vuelve difícil de masticar.
3. Aspecto: éste siempre será un rasgo muy importante a la hora de comprar carne, ya que a simple vista podrías saber si se trata de alimentos frescos o ya lleva varios días en el mostrador; también puedes valerte de tu olfato para saber si es un alimento de calidad.
4. Marina: un factor que muchas veces determina la suavidad y la textura de la carne, además de que complementa su sabor, es el marinado; para hacerlo no necesitas comprar ingredientes especiales, con aceite de oliva, leche, jugo de limón o vino tinto podrás marinar sin problemas.
5. Empaniza: una manera de garantizar que la carne te quede con una buena consistencia es cubrirla con una capa clara de huevo y pan molido, así harás que quede con una capa crujiente por fuera y suave y jugosa por dentro.
Ahora que ya conoces estos pequeños consejos, te recomendamos seguirlos para que siempre tengas carne con suave y jugosa sobre tu mesa.
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