1
Lava y desinfecta todas las verduras.
2
Cocina los frijoles en el caldo de pollo hasta que estén bien cocidos; después tritúralos en la licuadora.
3
Pica finamente el ajo y la cebolla y saltéalos en una sartén con 1 cda. de aceite vegetal.
4
Añade los frijoles y sofríelos de 10 a 15 minutos hasta alcanzar la consistencia deseada, corrige la sazón y apaga el fuego.
5
Diluye la pasta de achiote en los jugos de naranja agria y de lima, sazona con sal y pimienta.
6
Marina las chuletas con el achiote y deja reposar por 30 minutos, en un recipiente tapado y refrigerado.
7
En una sartén caliente, coloca 1 cda. de aceite vegetal y cocina la primera tanda de chuletas. Para que te queden perfectas, cocínalas 3 minutos antes de voltearlas y cocina por 2 minutos más.
8
Sírvelas calientes, acompañadas de ensalada y frijoles blancos.
9
Ahora es tu turno de comprobar la sazón tan especial de la cocina yucateca. ¡Disfrútalas!