Todo comienza cuando compras el corte, ya que debes asegurarte de que sea el más jugoso. Para esto debes ver que los cortes se vean uniformes, redonditos y de un solo color. En Maxicarne es muy fácil encontrarlos, ya que nos damos a la tarea de que toda la carne sea de la mejor calidad.
Cuando cortamos filetes delgados, no damos oportunidad de que absorban la mayor cantidad de jugo. En cambio, si son gruesos, otra historia será.
Al asar un filete de lomo de cerdo a la plancha, es importante darle un primer golpe a fuego muy fuerte por ambos lados. Después puedes bajar el fuego y dejar que se haga lentamente durante unos minutos. De esta manera, la superficie queda dorada y su interior queda tierno y jugoso. Si los filetes fueran delgados, tendríamos dos superficies achicharradas y ningún centro del que sacar un mordisco tierno.
No pasa nada si dejas la carne unos 30 minutos afuera del refrigerador. Al sacarla dejas que tome la temperatura ambiente y mejor será la cocción interior. Si no lo hicieras, es probable que pase más tiempo asándose y con mayor temperatura, lo que hará que pierda esos jugos que la hacen deliciosa.
Ahora sí, llegó el momento de preparar esta deliciosa carne como tú quieras. Toma en cuenta estos consejos y ven a tu Maxicarne más cercano, que aquí te esperamos con la mejor calidad en proteína para todos tus platillos.
Anímate a probar un sabor tropical, definido y lleno de salud de la península mexicana con estas chuletas a la yucateca. Deja que la calidez te acompañe a la mesa.
¿Te has dado cuenta de cómo disfrutas botanear mientras platicas o ves una película? Prepara estos supernachos en tu próximo maratón de series.
Pocos dicen no a las sincronizadas, a disfrutarlas con tan sólo tomarlas, sea por la tortilla que guarda el calor y el sabor, sea por la manera como la tortilla compensa a la jugosa carne, sea porque en nuestro paladar alcanzan un balance perfecto.
La hamburguesa para nada es actual; ya iniciaba con los romanos, mongoles, turcos… Su nombre proviene de Hamburgo, Alemania… Y después de tantos siglos sólo resta decir que, por fortuna, cada cultura seguirá poniéndole su sazón.