Cuando se trata del pollo, sabemos que es indispensable tener cuidado en su conservación y transportación puesto que fácilmente puede descomponerse, por ello debemos cerciorarnos de que ha estado en refrigeración todo el tiempo y que cuenta con el empaque correcto para que no esté en contacto con las bacterias.
Muchas veces hemos escuchado que el pollo debe lavarse antes de cocinarlo puesto que existe el riesgo de contraer salmonelosis, sin embargo, esta práctica puede resultar más riesgosa porque al ponerlo al chorro del agua salpicamos todo lo que está alrededor (que generalmente son los trastes limpios) y lo contaminamos. Entonces ¿cómo evitamos la salmonelosis en el pollo? Eligiendo siempre marcas certificadas como Maxicarne, que nos garantizan la calidad e inocuidad de los productos agroalimentarios.
No, a diferencia de la carne de res, el pollo no puede tener distintos términos de cocimiento, sino que siempre debe estar bien cocido. Técnicamente, debemos cocerlo a 75°C por al menos 15 segundos, pero para asuntos prácticos diremos que debe cambiar de color por completo y no contener algún rastro de sangre.
¡Algo fresco, acidito y dulce para un día caluroso!
En ciertos días, algo nos lleva a desear algo más caldoso, más picante, con sabor más fuerte. El pollo en salsa verde se antoja hoy como para degustarlo caliente y picoso hasta sudar. ¿No te parece?
Hay platillos que para dejar huella en nuestro paladar simplemente orientan las carnes hacia su mejor sabor, consistencia y presentación. Éste es el caso de estas ricas puntas de filete.
Si la costilla de cerdo es por sí sola deliciosa, imagínatela en un caldo… ¡Qué rico! Te compartimos la receta de este reconfortante caldo de costilla de cerdo y, no creas que su preparación es complicada, ¡al contrario! Es muy sencillo de cocinar.