Hoy te compartimos los beneficios que esta carne tan versátil de preparar te brinda cada vez que la comes.
La carne de pollo es calificada como una gran fuente de proteínas, proporcionando 67.6% del valor diario de proteína que necesitas tan sólo en poco más de 100 gramos, por ejemplo, una pechuga asada.
Gran parte de la carne de pollo contiene poca grasa y pocas calorías, sobre todo cuando se consume sin la piel. Por ello, si quieres cuidar la cantidad de grasas que entran a tu cuerpo, la pechuga de pollo es tu mejor opción, ya que es la parte de este animal que contiene menos grasas saturadas.
El pollo es fuente de la vitamina B que protege contra el cáncer, además, esta carne contiene oligoelementos, es decir, selenio, fundamental para la salud humana, ya que ayuda al metabolismo de la hormona tiroidea, los sistemas de defensa antioxidante y la función inmunológica.
Esta proteína te ayuda a mejorar tu estado de ánimo y el ciclo del sueño, ya que al ingerirla incrementa la producción de serotonina en la sangre y ésta se genera gracias al triptófano.
Estas son algunas razones por las que todos deberíamos estar interesados en conocer al comer pollo para tener una mejor calidad de vida y mejorar el funcionamiento de nuestro organismo.
¿Se te antojan unas albóndigas de res? Presentamos las Recetas Especiales Para tu Freidora de Aire. Cocina de 10 a 12 minutos a 200 °C.
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