Por lo general, el corte de las milanesas de res proviene del lomo o ”bola”, tiene muy poca grasa y es muy suave. Las hay de pollo, cerdo y res, pero la más común y adorada por todos es la de res. La mayoría de las veces, se empaniza y fríe en aceite para después acompañarla con puré de papa, arroz y frijoles. Prácticamente es un platillo completo y el favorito de niños y adultos.
Hasta medio kilo de milanesa rinde perfecto para una familia de 4 o 5 personas, lo cual es increíble para la cartera; en Maxicarne tenemos la presentación ideal para esta proteína: Milanesa Taquera, lista para cocinar. Es tu mejor opción porque está llena de sabor, suavidad y frescura y además puedes prepararla en más platillos y no sólo en el típico, por ejemplo:
Puedes preparar cáscaras de papa rellenas de Milanesa Taquera, lista para cocinar Maxicarne. Ésta consiste en rellenar las papas con una mezcla de esta carne, vegetales y queso; la consistencia es rostizada y única, ¡te encantará! Aquí puedes encontrar la receta completa.
¿Qué tal te caerían unas enchiladas suizas, pero rellenas de Milanesa Taquera, lista para cocinar Maxicarne? Darle un toque distinto a estas enchiladas es muy fácil, ya que sólo tienes que cocer nuestra milanesa y cortarla en tiras para rellenar las tortillas y por último, bañarlas con la riquísima salsa verde. Consulta la receta completa aquí.
Es muy fácil cambiar y darle un giro a tus comidas, solo necesitas los elementos adecuados y en Maxicarne los tenemos siempre para ti. ¡Buen provecho!
Te proponemos una receta muy fácil y llena de sabor oriental… Especias, carne y vegetales para quienes buscan un sabor diferente.
La tradición se recrea en cada paladar, los sabores mayas se recuperan en cada mordida. Descubre los sabores de México en estas chayitas con milanesa a las finas hierbas.
Las fusiones son cada vez más comunes. Además, son enriquecedoras enriquecedoras, como en este caso donde dos sabores conocidos se juntan para dar paso a algo único. ¿Lo dudas? ¡Aventúrate a probar!
Algo es inusual o extravagante hasta que al probarlo nos gusta y entonces nos volvemos inusuales y extravagantes. El pollo nos mata; las manzanas, también, ¿por qué no hacemos pollo con manzanas?