Pongamos un ejemplo:
Digamos que cortarás el lomo de cerdo en filetes para comenzar a marinar la carne. Cuando tienes un cuchillo que ya perdió su filo, es probable que los cortes no sean tan precisos o tengas que presionar con más fuerza para cortar. Lo que sucede es que estarías básicamente exprimiendo la carne de sus jugos naturales y le restarías sabor. Además, no se vería tan exquisito al momento de servir. Para que esto no te suceda, te damos unos consejos:
Y listo, ya puedes comenzar a cortar. Para asegurarte de que está bien afilado, haz dos pruebas: corta un jitomate sin tener que presionarlo. El cuchillo debe deslizarse perfectamente y cortar las rodajas sin mayor esfuerzo. También puedes probar con un mango. Intenta quitarle la cáscara con el cuchillo de forma precisa y sin tener que esforzarte demasiado por sostenerlo.
Si hay un platillo que apapacha el corazón y te hace sentir de fiesta aunque sea lunes, es la receta de cochinita pibil tradicional. Esa mezcla de achiote, naranja agria, hoja de plátano y carne suavecita es puro amor en forma de taco.
¿Los molletes sólo llevaban frijoles y queso? La respuesta es: no siempre. Te compartimos tres maneras deliciosas y creativas de preparar molletes para darles un giro irresistible a este clásico mexicano. ¡Sigue leyendo!
¡Algo fresco, acidito y dulce para un día caluroso!
“Al pastor” viene de “pastorear” porque antes era hecha de borrego de pastoreo. Surge cuando los inmigrantes libaneses marinan su cultura en la nuestra… Seguro has podido disfrutar su sabor.