Pongamos un ejemplo:
Digamos que cortarás el lomo de cerdo en filetes para comenzar a marinar la carne. Cuando tienes un cuchillo que ya perdió su filo, es probable que los cortes no sean tan precisos o tengas que presionar con más fuerza para cortar. Lo que sucede es que estarías básicamente exprimiendo la carne de sus jugos naturales y le restarías sabor. Además, no se vería tan exquisito al momento de servir. Para que esto no te suceda, te damos unos consejos:
Y listo, ya puedes comenzar a cortar. Para asegurarte de que está bien afilado, haz dos pruebas: corta un jitomate sin tener que presionarlo. El cuchillo debe deslizarse perfectamente y cortar las rodajas sin mayor esfuerzo. También puedes probar con un mango. Intenta quitarle la cáscara con el cuchillo de forma precisa y sin tener que esforzarte demasiado por sostenerlo.
Te proponemos una receta muy fácil y llena de sabor oriental… Especias, carne y vegetales para quienes buscan un sabor diferente.
Una receta para consentir a tu familia con el balance justo entre lo picosito del adobo y lo dulce de la ensalada… ¡Atrévete a probarla!
¡Algo fresco, acidito y dulce para un día caluroso!
Una receta especial y fácil de preparar para disfrutar en compañía. ¿Habrá algo mejor?