Además de ser muy beneficioso para la salud, es rico en ácidos grasos omega, sobre todo omega-9. Puedes usarlo como marinado para la carne de cerdo o res y es perfecto para asar carne o hacerla a la parrilla. Basta con ponerle solo unas gotitas ya que es muy rendidor (otra ventaja en cuestión de economizar).
¡Pero cuidado! No lo vayas a utilizar para freír. Es un poco delicado y si lo utilizas a muy altas temperaturas comenzará a descomponerse y humear, lo que le dará un sabor a la carne que no te gustará.
Si te desanimó un poco que con el aceite de oliva no se pueda freír, aquí te traemos otra gran opción. Este aceite es rico en grasas insaturadas y favorece niveles de colesterol saludables en la sangre, además de la absorción de vitaminas liposolubles. Y aquí viene la gran ventaja: es uno de los mejores aceites para cocinar a elevadas temperaturas, lo que significa que sí podrás freír alimentos.
A pesar de que es muy conocido y hasta recomendado, debes tener un poco de cuidado con él. Es sólido a temperatura ambiente, lo que indica que es alto en grasas saturadas. Si deseas usarlo, te recomendamos que lo hagas muy de vez en cuando para asar u hornear y no tan seguido como lo podrías hacer con el aceite de oliva o de aguacate.
Solo recuerda siempre leer las indicaciones del frasco y ten cuidado con la temperatura a la que puedes cocinarlo.
El taco es considerado uno de los platillos más representativos de la comida mexicana. El taco de huevo con longaniza es, en especial, uno de los más ricos y gustados. Así que tú decides.
El nombre de los tamales (“tamalli”, envuelto) puede cambiar según donde se coman. Lo que no cambiará es su rico sabor envuelto para ti.
La pierna de cerdo se lleva bien con todo. ¡Prepara esta receta y apapacha a las personas que más quieres!
La comida en familia se disfruta como ninguna otra cosa en la vida. Haz que ese momento sea más especial con unas deliciosas chuletas de cerdo con soya y piña.